Diario de Viajeros: La neblina era verdad

Amanece en Londres y hoy conozco su verdadera cara, que ayer supo ocultar muy bien. Una neblina espesa se acumula a lo largo y a lo ancho de la ciudad, esa misma que tanto anhelabamos conocer algún día, ahí esta, adelante nuestro.

El dia comenzaba y nosotros ibamos hacia Paddington para tomar nuestro tren a Windsor, hoy conoceremos el castillo de descanso de la corona británica. Todavía nos sorprende la puntualidad con la que se mueve Europa, son exactamente 9:19 y el tren avanza como el ticket lo indica. Llegamos a destino y la neblina es tan espesa que no podemos ver el castillo que esta, en teoría, frente a nuestros ojos.

Como parte de nuestra London Pass la entrada a Winsor fue gratuita y rápida, ya que incluía Fast Pass. Retiramos nuestra audioguia que viene con auriculares incluidos y comenzamos a caminar. El castillo tiene un aspecto similar a la Torre, pero se nota que no es un lugar donde la gente habita normalmente, es mucho mas señoral y esta listo para ser usado.

Los salones son gigantes y llenos de lujo, con muchas alfombras, estatuas, cuadros y oro reluciente.

Tip super importante, nunca jamas pero jamas traten de sacar una foto el interior. Uno de nosotros tenia la cámara colgando en la mano, y solo atino a moverla porque se le estaba resbalando y seguridad ya estaba encima nuestro como si fuéramos a robarnos algo.

La verdad mucho mas no les podemos contar porque la visita lleva casi dos horas y muestra las cosas que uno puede ver en un palacio.

Si nos pareció hermoso el barrio que tiene a su alrededor, muy tranquilo, con locales y restaurants que dan ganas de recorrerlo. Nuestros planes originales eran ir  Oxford, pero estamos un poco mas demorados de lo que esperábamos por lo que desistimos de esa idea.

Volvemos a Londres, pasamos por un lugar solo para fanáticos de Doctor Who (quien no sepa, es una serie mítica inglesa sobre un doctor y sus viajes en el tiempo y espacio), donde algún miembro del grupo enloqueció. Pero como no es el único fanático, King Cross fue el destino de Harry Potter fan’s. La cola para sacar la foto con el carro era enorme, y ya había poca paciencia, así que solo sacamos la foto al carro solo y nos fuimos. Almorzamos y decidimos dividirnos, uno fue hacia el museo del Doctor Who y otros hacia Nothing Gill.

El que fue al museo llego sobre la hora que estaban cerrando y no pudo hacer mucho mas que sacar algunas fotos y comprar merchandasing. Los de Nothing Gill nos cansamos de dar vueltas y no encontrar la puerta de la película, pero conseguimos ropa muy económica ademas de visitar un barrio hermoso, muy pintorezco y diferente.

Ya de regreso en el hotel cayendo la noche, empezamos a reparar energías, porque nuestro ultimo día en Londres no pensaba ser menos intenso.

 

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