Cuando los cuentos se hacen realidad: Castillo de Neuschwanstein

Hace mucho tiempo mi papa viajo a Alemania, y fue a conocer el Castillo de Neuschwanstein. Era un hombre de pocas palabras, pero de este lugar simplemente se enamoro, podía hablar horas de lo lindo del lugar, de las vistas y de su historia, se dio el gusto de llevar a mi mama y nos comió los sesos para que hiciéramos lo propio.

Casi por accidente logramos viajar a Europa, en esas compras de pasajes de ofertas, donde uno no piensa mucho. Si teníamos claro a donde queríamos ir esta vez. Después de algunos días de rodar por Europa llegamos a Munich, una ciudad que no se parecía en nada a lo que teníamos en la cabeza, pero eso es parte de otra historia.

Así fue que tomamos el tren a Füssen, creo que nunca vamos a olvidar ese recorrido, desde la estación Central de Munich, un trayecto de 2 hs en tren, por 30 euros ida y vuelta. Recorriendo distintos barrios suburbanos de Alemania, hasta adentrarse en las montañas. El tren es muy cómodo, lo que si no hay asientos asignados, al menos en nuestro ticket.

Te bajas en la estación y cruzas la calle y tomas el colectivo 78, que esta incluido en el boleto de tren, que te lleva directamente al complejo del castillo. Este lugar tiene una pequeña villa donde están los tickets y de allí se puede ir al castillo de Neuschwanstein o al Hohenschwangau, desde el primero se accede al puente de María (Marienbrücke).

Vamos a hablar un poco de cada uno para que se ubiquen en el espacio y la historia. Tengan en cuenta a la hora de visitarlo que es uno de los atractivos mas visitados de Alemania, con 1.4 millones de turistas por año, que es casi la misma cantidad de personas que viajan en la Argentina.

El mas famoso es el castillo del Rey Loco, Luis II de Baviera, el cual dicen las historias que inspiro al propio Walt Disney para crear su famoso palacio. Se accede mediante colectivo, caballo o a pie. Construido en 1866, equipado hasta con una sala de cantores, el lugar es una joya, y es una pena que no haya sido terminado, pero no les vamos a contar toda la historia.

Para entrar al castillo cuando sacan su entrada les asignan un turno para ingresar, como todo en Alemania es puntual, y hasta 5 minutos antes. Nosotros por tomar la carreta perdimos el turno por lo que tuvimos que pedir una reprogramacion en un ventanilla en el castillo. Tengan en cuenta que la subida tarda unos 20 minutos por lo que si ven que hay mucha cola, empiecen a caminar, o chequen antes de sacar la entrada. Otra cosa importante es que según la época donde van, no funciona el bus por lo que la subida a caballo(se torna la única opción y se congestiona mucho.  De todos modos hay un tramo que se debe hacer caminando y se tarda 10 a 15 min. Los carruajes cuestan 6 euros la subida, 3 la bajada y el bus 1.8 euros la subida y el regreso 1, o ida y vuelta por 2.6. Consejo la bajada haganla a pie que es hermosa.

El castillo por dentro es una obra de arte increíble, es importante que sepan que solo pueden acceder con guía en un recorrido que para nuestro gusto tiene gusto a poco. Las visitas son con guía en diversos idiomas  o con audio guía. En ambos casos los lleva una persona mediante el recorrido y los apura para que ingrese el otro grupo. Personalmente nos parece un punto muy flojo, honestamente no llega a ver casi nada de los cientos de miles de detalles que tiene el lugar. Tal vez con un recorrido un poquito menos a las corridas o con menos gente se podría disfrutar mas. No se pueden sacar fotos dentro tampoco.

El segundo castillo, Hohenschwangau, es el castillo donde el Rey Luis II creció, con un interior en comparación un poco mas “austero”, también se accede solo con una guiada, con el mismo formato que la anterior. Para subir el mismo funcionamiento de servicios de transporte, aunque si tienen tiempo ir a pie es buena opción ya que no esta tan empinado como el anterior.

Por ultimo queremos hablarles del Puente de Maria, donde se consigue la mejor vista del Neuschwanstein. Técnicamente no se necesita una entrada para llegar a el ya que esta en los caminos contiguos al castillo. El puente es muy muy muy alto, no apto para personas con miedo a las alturas, ya que es un punte de madera y hierro en el medio de la nada. Obviamente es seguro, pero si uno le teme mejor ni pasar por ahí. Suele llenarse de gente pero vale la pena la espera, nosotros quedamos enamorados del lugar. Tiene unas vistas increíbles de la montaña y del castillo. Cambien puede ser que el sendero este cerrado por nieve, lo que hay que tener en cuenta ya que suelen cortar el acceso y la gente lo abre. 

Las entradas en temporada alta vuelan, por lo que es recomendable comprar on line. También pueden comprarse en la taquilla pero depende de la época. El ticket puede ser por un castillo o por todo. La entrada para un castillo cuesta 13 euros y para los dos 25 euros. Es importante aclarar que es para los dos el mismo día.

No dudaríamos jamas en recomendar este increíble lugar, pero las visitas guiadas te dejan con gusto a poco. Las postales que se consiguen de los diferentes miradores merecen cada aliento que invertimos en subir esa montaña. No sabemos si es cierto el mito de Walt Disney… pero que el lugar es mágico, es seguro.

 

 

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